Bes (Beset).

Bes (Beset, en su forma femenina) fue una antigua deidad de la mitología egipcia que cumplía la labor de proteger el parto, la fertilidad, la sexualidad, el humor y la guerra, pero su mayor popularidad provenía de ser el protector de las mujeres embarazadas, las que estaban pariendo o por parir, los recién nacidos, y los infantes en general.

Solía representarse, por diversos medios, como un enano desnudo, con exagerados genitales, cabeza grande, nariz achatada, barba media y lengua afuera con el propósito de intimidar a espíritus malignos. En ocasiones era representado también con una corona de plumas verticalmente incrustadas, y aunque en las representaciones más antiguas solía llevar una piel de león en su espalda, posteriormente comenzó a omitirse éste artículo (pero conservando las orejas y la cola del animal). Siempre era representado desde un punto de vista frontal, lo cual era característico en Bes, ya que en el Antiguo Egipto las deidades solían ser representadas de perfil.Bes, además de ser un dios de la guerra, también era adorado como dios del hogar, de la música, y del baile, por lo que en algunas representaciones a veces llevaba un arpa o un tambor.A pesar de que su labor principal era proteger al faraón, poco a poco fue tomando popularidad en el día a día del egipcio común, pues se decía que protegía a las mujeres y a los niños antes que a cualquier otro.En la baja época de Egipto, era asociado al amor sexual y al placer erótico, por lo que existía en Menfis (capital del antiguo Egipto) sitios llamados “las cámaras de Bes”, los cuales pudieron ser usados para encuentros sexuales.Las cámaras de Bes, en tiempos de la dinastía Ptolemaica (323 a. C. – 30 a. C.), solían tener ilustraciones de Bes desnudo con su genital erecto junto a una diosa desnuda (que se cree que era su contraparte femenina Beset), con el fin de avivar la fertilidad.

El rol protector de Bes se mostraba mediante su destreza como guerrero que le hacía frente al mal, pero también era conocido desde su lado más alegre, pues en muchas ilustraciones aparece cantando, riendo y bailando. Su popularidad en el Antiguo Egipto era tan grande, que solía haber representaciones suyas en artículos comunes del hogar, como muebles, espejos, cuchillos y cosméticos. Bes, además de proteger el hogar, también se encontraba representado en figuras fuera y dentro de los mammisi (templos de parto donde las mujeres iban a dar a luz) con el fin de proteger dichos lugares de espíritus malignos.Con el tiempo, Bes fue considerado el defensor de todo lo bueno y el luchador contra todo lo malo, y aunque su descripción era más parecida a la de un demonio que a la de un dios, nunca se le consideró maligno.Se creía que ahuyentaba haciendo ruidos, bailando y agitando su sonajero a los espíritus malignos que intentaban entrar a los templos de parto, y si la madre estaba teniendo un parto difícil, se colocaba una figura de Bes cerca de ésta para invocar su ayuda. También, se creía que si un bebé sonreía de la nada, era debido a que Bes le estaba haciendo muecas.Muchos habitantes del Antiguo Egipto solían poner estatuas de Bes cerca de las puertas de sus hogares, con el fin de que los protegiera de alguna desgracia. Incluso, algunos acudían a su protección tatuándose figuras suyas en la piel, actos practicados mayormente por los artistas de la época, quienes asociaban a Bes principalmente con la música y el baile.Hasta cierto punto de la historia, Bes fue vinculado con Taweret, la diosa hipopótamo demoníaca que también brindaba protección durante el parto y que se creía era su esposa, pero en el período Ptolemaico, la adoración hacia Bes alcanzó su punto más alto, y en ese momento se le dio una nueva esposa, Beset: la versión mujer de él mismo.

Algunos estudiosos sugirieron que la versión Ptolemaica de Bes era más bien la combinación de diez deidades oscuras: Tetenu, Sopdu, Segeb, Menew, Mafdjet, Ihty, Havet, Bes, Ajá y Amam, pero por falta de pruebas y bases precisas, no se ha demostrado hasta ahora que dichas suposiciones sean más que teoría.Los romanos también adoraban a Bes, y por su parte era representado con atuendos de legionario.

En muchas ocasiones, la deidad era representada con numerosos rasgos de león (entre los que destacaba una larga cola), lo que llevó a pensar que quizá en sus orígenes no se trataba de un enano, sino de un león que se erguía en sus patas posteriores.Lo que hacía a Bes un dios distinto a los demás, era que, a diferencia de Osiris o Thoth, Bes no poseía templo alguno ni una religión formal que lo adorara, y aun así, fue homenajeado durante siglos en los hogares de muchos egipcios, ampliando su rol como protector de niños y mujeres a protector de todo aquél que pidiera por su protección. Tanto así, que los soldados egipcios (y más adelante también los soldados romanos) llevaban pinturas de Bes en sus escudos, y antes de ir a una batalla, bebían en copas con grabados del mismo.Una de las representaciones más antiguas de Bes se encuentra en el templo de Hatshepsut, en la ribera occidental del río Nilo.Los antiguos egipcios decían que Bes le enseñaba a los niños sobre valentía y a luchar por lo justo, pero que a su vez les enseñaba a disfrutar la vida cantando y bailando. Lo cierto es que, en sueños o en el día a día, Bes solía cuidar a las personas a lo largo de su vida, protegiéndolas y dándoles ánimos para vivir alegres su paso por este mundo terrenal.  

Referencias. Bes – WikipediaBes – egiptologiaGods of Ancient Egypt: BesBes – Ancient History Encyclopedia

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